Canticos Espirituales
En muchas iglesias evangélicas, generalmente, se mira con lupa tanto el ritmo, como el contenido de los cánticos. Y no les falta razón, con algunas excepciones.
La música es un medio de comunicación y expresión humana importante y hasta cierto punto necesario. Sin embargo, no todo es apropiado; ni todo ritmo, ni todo contenido, ni en todas ocasiones. Es evidente que la iglesia tiene una responsabilidad grande en este capítulo. Hay que decir no, cuando hay que decir no. Así de simple. No todo vale, no todo es conveniente. La iglesia cristiana tiene una Gran Comisión conocida por todos. Para llevar a cabo esta misión, primeramente tenemos que movernos dentro de la Voluntad de Dios. Tenemos la predisposición que la vida empieza y termina con nosotros, que nuestros ministerios, conceptos de orden de culto e ideas sobre la evangelización giran en torno a nuestra existencia y no llegamos, ni siquiera a percibir que todo es finito, que hay mucha carga emocional, falso puritanismo espiritual o en el peor de los casos, una incontable cantidad de presunción y carnalidad. La música en general es una herramienta útil de gran importancia, para el culto cristiano. Pero es un medio y no un fin en sí mismo. El Señor nos manda cuando adoramos, predicamos, alabamos, etc. que lo hagamos: decentemente y con orden. Como escribió un siervo de Dios: "No somos indispensables para nada, ni lo que estamos haciendo resulta tan fundamental como creemos." (1). Amén
(1)Shaw, Christopher: Alza Tus Ojos. San José, Costa Rica, Centroamérica : Desarrollo Cristiano Internacional, 2005,
Última modificación:
El miércoles, 17 de marzo de 2010 a las 11:56:20 horas.


